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MISIÓN AD
GENTES: 2008-2009 |
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Sacerdotes: discípulos y misioneros
7/Marzo/2010
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Hoy
celebramos el Día de Hispanoamérica. Este año, la Comisión Episcopal
de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, propone como lema: “Sacerdotes:
discípulos y misioneros”, en sintonía con el Documento Conclusivo de Aparecida y
con el Año Jubilar Sacerdotal.
Para ayudar a los fieles a implicarse en el
compromiso misionero con los pueblos de América Latina y celebrar esta Jornada
en el seno de las comunidades cristianas, la Comisión Episcopal
ha editado un folleto con el
Mensaje de
la Pontificia Comisión para América
Latina. En él se destaca el espíritu misionero, acrisolado en el calor de la
oración, de san Juan María Vianney, como auténtico discípulo de Cristo, y se
subraya, sobre todo, “la urgencia o necesidad apremiante que hay en todo el
mundo de obreros que decidan responder, con generosidad y valentía, a la
invitación del Señor a trabajar en su viña” (cf. Mt 20,1ss.)
“Este Año Sacerdotal constituye para todos los
hijos de la Iglesia
una ocasión privilegiada para dar gracias a Dios porque en su misericordia
infinita ha querido llamar a algunos para que se unan de manera más profunda al
corazón sacerdotal de Cristo […]. En efecto, la vocación al sacerdocio es un
regalo inestimable para toda
la Iglesia” (Mensaje,
n.2). Los sacerdotes están llamados a ser “discípulos y misioneros”, a tener los
mismos sentimientos compasivos de Cristo, el Buen Pastor, y a manifestarlos con
su testimonio a todos los hombres.
América Latina lleva ya más de cinco siglos de
evangelización, pero aún es tierra de misión (cf.
Mensaje,
n.5); además de las muchas carencias que la acucian, aún hace falta que la
misericordia del Padre se manifieste en muchas de las estructuras sociales
injustas que persisten. América necesita que los cristianos sean “discípulos y
misioneros de Cristo”. Para ello es necesario que surjan aquí vocaciones
misioneras (cf. Ibíd.), que les lleven la buena noticia de la misericordia de
Dios. Testigos privilegiados del amor misericordioso del Padre son los
sacerdotes (cf. Mensaje,
n.6).