MISIÓN AD GENTES: 2008-2009

 

LA ANIMACIÓN MISIONERA, SAVIA DE LA IGLESIA LOCAL.

29 Noviembre 2009.

 

Entendemos la animación misionera como una acción pastoral realizada en el seno de las diversas comunidades eclesiales, para que se hagan realmente misioneras las persona, las instituciones y las comunidades en cuanto tales. Por eso se requiere la animación misionera: para despertar, mantener y desarrollar esa responsabilidad en el seno de las Iglesias locales. La animación misionera puede y debe convertirse en la savia de toda la actividad de la Iglesia local; es la savia no sólo de las actividades sino de la existencia misma de cada Iglesia.

La animación misionera no es un componente de la actividad pastoral, es una dimensión. No es un capítulo del proyecto pastoral, es una clave. La dimensión y la clave traspasan las actividades realizadas y se hacen presentes como elemento que inspira y unifica el conjunto de las actividades pastorales.

La animación misionera no es algo optativo sino un elemento primordial para toda la vida y actividad de las Iglesias locales. Esto conlleva dos sentidos: lo primordial es, a la vez importante y originario. Por ser importante se merece en la agenda pastoral un puesto que sea realmente central. Por ser originaria, la animación misionera es fuente inspiradora que influye en la salud de otras tareas pastorales, y se convierte en matriz generadora de nuevas tareas apostólicas.

Tenemos que ser conscientes de que no será posible relanzar una obra eficaz de evangelización sin relanzar el impulso misionero de nuestras comunidades cristianas, de las Iglesias locales. Por ello, es necesario afianzar su futuro, ya que anticipar ese futuro consiste en la recreación –teórica y prácticamente- de la misión como comunión de Iglesias locales.

 

Visiona el video y escucha esta colaboración.