PRESENTACIÓN

 ¡A mis amigos, los jóvenes! Y te dirás: ¿Hasta cuándo es uno joven?

 Le preguntaron a un conocido general: ¿Qué es la juventud? Él respondió:

  "La juventud no es un período de la vida, es un estado del espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una intensidad emotiva, una victoria del valor sobre la timidez, del gusto de la aventura   sobre el amor del confort.

  No se llega a viejo por haber vivido cierto número de años. Se llega a viejo cuando se ha desertado del ideal. Los años arrugan la piel; renunciar al ideal arruga el alma.

Las preocupaciones, las dudas, los temores y las desesperanzas son enemigos que, lentamente, nos hacen inclinarnos hacia la tierra y convertirnos en polvo antes de la muerte.

Joven es el que se asombra y se maravilla. El que pregunta como un niño. Eres tan joven como tu fe. Tan viejo como tu duda. Tan joven como tu confianza. Tan viejo como tu abatimiento.

Si un día tu corazón es mordido por ideas pesimistas y roído por el cinismo, que Dios tenga piedad de tu alma de viejo".

 A vosotros, amigos, jóvenes, ¡mis cartas de amor!. Os tengo    presentes en mi vida y  mi corazón se alegra cuando pienso en vosotros, está abierto a vuestras vidas y quiero entrar en comunicación con todos.

   Siempre se han escrito cartas. Podría tratar temas interesantísimos, no es mi objetivo.

He preguntado y hay temas sobre los que hay interés. Reflejan la vida misma, nos llegan adentro.

La fuente de los mismos son: la vida y la amistad en la experiencia, los libros, la prensa, la radio, la televisión e Internet. Las Cartas forman parte integrante de mi vida.  En la Literatura Española hay muchos ejemplos de cartas.

  Parafraseando diría que mis reflexiones quieren ser un alivio en la vida o una mano tendida para avanzar en ella.

Al transmitir mis ideas, al haceros partícipes de mi pensamiento quisiera que mi experiencia fuera un ir dando aliento a la vida de mis amigos.

                  Coge el tema que más te convenga, donde está tu nombre, ves a leer ahí. En cada número encontrarás cariño para ti.

  Me encontrarás viva en las páginas que leas. Él, Dios, da la vida.

         Una amiga me dijo hace tiempo: "Dios te ha creado, y ya no morirás más, vivirás para siempre", ella bromeaba, iba a salir en una función de     teatro, pero el Señor se sirvió de sus palabras para "comunicarme" que Él da la vida y no la quita, sino que la eterniza.  

                   Os escribo desde distintas ciudades, lugares diferentes y varios  pueblos. Todos los lugares geográficos son reales y conocidos, algunos más, otros menos.

 Detrás de vuestros nombres están vuestras personas vivas. Todos sois reales, conocidos, tratados. No hay ningún nombre ficticio.

Me dirijo a cada uno personalmente. Hemos convivido juntos  vosotros y yo, en distintas circunstancias. Unas veces en situaciones de  recreo, otras  en momentos de compañerismo, de enseñanza, siempre de amistad. Vosotros habéis pasado por mi existencia, habéis formado parte de mi vida, sois parte de mi historia y en quien he podido influir en bien o en mal. Junto a cada nombre indico vuestra procedencia. Pienso en     vuestros países.

Entiendo exponer un sentido de universalidad. Yo soy "de todas   partes" en donde he vivido, me he comunicado con otros, he amado a  muchos, a todos.

Soy de un lugar ¡claro!, pero soy del mundo, amo a todas las    personas de todas partes. 

Amparo V. M.

dmapro@telefonica.net