nº 261.-
Granollers
(Barcelona)
Querida Mary B. D:
Irlandesa, si un joven quiere ser escritor... Mary, joven amiga mía, completando la frase inicial te diré así: “... que se ponga a escribir”. ¿Lo has entendido, verdad?
Díselo, 'thank you'.
Tu amiga
Amparo Vicenta
Matilde
nº 262.- Pensé escribir un libro, porque pensaba en ti
Benicassim (Valencia)
Querida Rosetta C.:
“Pensé escribir un libro, porque pensaba en ti”. Así podría titular yo unas páginas unidas con el condimento del cariño que te tengo.
Pensaba en ti, desde hace tiempo tenía ilusión, quería decirte lo que pienso para transmitirte lo que me hace feliz. Italiana simpática, tú ayudas a otros a ser felices con tu sonrisa, al recordarte lo pienso así. Quiero escribir y contar que sonreír ¡es estupendo!, contagia felicidad.
Lo escribiré porque tú me das pie para afirmarlo.
Tu compañera
Amparo Vicenta
Matilde
nº 263.- Equilibrio en los acontecimientos de todos los días
Mollet Sant Fos (Barcelona)
Querida Marialucia P.:
Italiana de mi vida, parece que te esté viendo. Nos hace falta tener equilibrio en los acontecimientos de todos los días, equilibrio personal, no el físico sólo, sino el moral, para enfrentarnos a lo que venga, al día que comienza, a todo lo que nos pueda acontecer.
Escríbeme ¿cómo hiciste el viaje con el “ragazzo” que trabajaba en la escuela? Salúdale de parte mía.
Parece que te vea reír a gusto, mientras íbamos en autocar visitando mi ciudad.
Tu amiga
Amparo Vicenta
Matilde
nº 264.- Rebeldía, defensa
Alfaro (La
Rioja)
Querida Marcella A:
La felicidad no es la indefensión, (rebeldía, defensa). Marcella, italiana querida, hay un matiz de rebeldía y de defensa en múltiples circunstancias de la vida. Y, eso puede hacernos felices, por buscar lo que consideramos que está bien o es mejor y lo defendemos hasta con ahínco.
Tu amiga
Amparo Vicenta
Matilde
nº 265.- La vida cambia
Neulliy, París
Querido Miguel Ángel:
La vida cambia. Ni que lo digas leonés, así es, amigo de siempre. Se muda la vida, y nosotros cambiamos al vivirla.
Aunque cambiar
es de sabios (si es para mejorar), a veces los cambios nos hacen
sufrir. Sin embargo, lo importante es la vida.
Amparo Vicenta
Matilde
nº 266.- Uno es feliz cuando se prepara a otros momentos
Viaje en tren de Barcelona a Sevilla
Querido Jean M. P.:
Uno es feliz cuando se prepara a otros momentos. Parisino ¿lo has experimentado? creo que sí, creo que cuando te preparas a otros momentos, por ejemplo, cuando vas con esos jóvenes a quienes tú ayudas, eres feliz.
La persona, el hombre, la mujer, no puede vivir sin ser feliz. Y la felicidad comporta prepararse a algo, esperar alcanzarlo, prepararlo.
Espero que todas tus “preparaciones”, todos esos momentos esperados te inunden de gozo, Jean Marie.
Tu compañera, tu colega
nº 267.-
“Auxilium” Roma
Querido Alfredo R.:
Mª Antonia Valls, muy amante de la música, cuyo tema la fascina, le decía a un notable locutor radiofónico que no pregunte a un escritor si es autobiográfico el tema que trata, en una novela, por ejemplo. Según ella todo escritor pasa al papel lo que vive, lo que piensa, lo que experimenta, lo que le han dicho, lo que sueña. Hoy mismo leyendo el periódico he visto un artículo en el que un norteamericano que trata temas de cariz más bien negro, decía que cada persona al escribir, al leer o al ver una película sobre esos temas se acerca sin contaminarse con la iniquidad. Él ha experimentado en su vida muchos momentos horribles, y el comentarista añadía que es muy raro que una persona con baches fenomenales llegue a la fama, y este escritor lo ha logrado por los libros que ha escrito, sobre esos temas.
Me ha impresionado, todo el que escribe, de alguna manera, se manifiesta en lo que lleva a flor de piel o en la vivencia de su vida. A este escritor le asesinaron a su madre, antes sus padres se habían separado, él vivió en la calle con drogas, alcohol, pero salió de ahí y hoy reflexiona, escribiendo sobre esa cara de la vida.
Te deseo, que como a mí me ha hecho pensar, tú también puedas pensar que hay que estar lejos del mal,
nº 268.-
Vuelo de Madrid a Barcelona
Querida Malgorzata L.:
“En la puerta del
Archivo de Simancas”,
llegué cuando iban a cerrar y me quedé sin
entrar. ¿Qué te parece, polaca querida? Quedarme en la puerta.
No vale la pena viajar, conducir aprisa, recorrer un largo
trecho de carretera para... quedarse en la puerta. ¡Sí, hemos
llegado! pero, no podemos entrar. Está cerrado para nosotros.
Hemos llegado fuera del tiempo establecido. Correr, correr,
apresurarse. ¿Qué nos faltó? La previsión. No supimos prevenir
que había que llegar a tiempo. Tiene remedio, pero hay viajes
(el del final del camino personal en el tiempo) que no se pueden
volver a realizar ¿Lo has pensado? El de ver ese archivo espero,
quizás, realizarlo algún día y remediar la decepción sufrida.
Pero, no quisiera ¡llegar tarde! y quedarme en la puerta en mi
último viaje.
Te abrazo cariñosamente.
Querida Mª Pilar:
"Eres muy ‘entradora’ - decimos los americanos" -. Así me decía mi interlocutora M.N., "sabes entrar enseguida. ¡Quién sabe si Dios quiere que ahí en donde estás hagas ese papel de acoger!" Si se equivocaba o no, yo lo ignoro. Sólo sé, amiga, que me gustó mucho.
Creo que a ti también te gusta ser acogedora.
nº 270.- El patio: Espontaneidad, rapidez, patio
Barcelona, Martí Codolar
Querido Paul Geerls:
Apreciado belga flamenco. Tú,
administrador de
¡Bonitos recuerdos los de esa tierra tunecina! ¿Cuándo repetiremos esas experiencias?
Tu amiga