nº 251.- Mi red de comunicación con los jóvenes
Ezcaray (La Rioja)
Querida Rannia:
“Mi red de comunicación con los jóvenes” ese podría ser tu lema, porque a los dos que tienes en casa, quince y diecisiete años, les vendrá bien que tú, amiga mía griega políglota, desde tu posición, como madre, puedas llegar a una forma de comunicación estupenda. Además tú eres una joven también.
Te quiere tu amiga
Amparo Vicenta Matilde
nº
252.- “El sistema cerrado se ha perdido”
I Becchi (Turín, ITALIA)
Querido Juan Mª A.:
“El sistema cerrado se ha perdido”. A través de Internet va abierta la comunicación. Aunque yo pienso que nunca se acabará la intimidad aunque las redes informáticas adelanten muchísimo. ¿No crees vascuence amigo?
Un pensamiento contrario es éste: “La comunicación íntima se va perdiendo”. ¡Bueno! en un aspecto sí, pero la carta es testimonio de la primera afirmación. Escribe Alejandro Gándara: “Lo decías con la escritura. Lo hecho para durar”.
Te saluda tu compañera de “peregrinación”.
Amparo Vicenta Matilde
nº
253.- “Las cartas son muy importantes”
Legrín (Andalucía)
Querida Consol V.:
“Las cartas son muy importantes”, tarraconense. Hay personas que dicen que les da miedo escribir. A ti ¿también? “Las cartas son como un tesoro. Es lo que te queda de lo que has vivido. Para apoyar lo que uno ha hecho, lo único es lo que le queda”.
Estos comentarios los he oído por radio, y los suscribo. Podríamos decir que las cartas son como los mensajes de los días transcurridos, del destino de cada persona. La figura del cartero tiene algo de eso, tiene algo misterioso, algo divino. Lleva mensajes. Entre la correspondencia uno busca la caligrafía, porque la máquina, el ordenador, te lo da todo exacto, pero frío.
Te quiere y espera tu carta, tu amiga
Amparo Vicenta Matilde
nº
254.- Persona ¿de familia o desconocida?
Granada. Iglesia del santo (Andalucía)
Querida Elena B.:
Me escribió tu padre, a ti no te he visto, pero oí tu voz. Eres de mi familia, persona ¿de familia o desconocida? claro está que no te he tratado, pero eres hija de prima hermana, y ya te quiero.
Yo conozco a otras homónimas tuyas. La familia es amplia, bilbaína, te hago un hueco especial en mi corazón. Tu sitio no lo ocupas sino tú. ¡Es cierto que el corazón puede ser grande y generoso!
¿Nos veremos? Acuérdate joven querida de “tu tía”, ¿lo soy no? Con cariño
Amparo Vicenta Matilde
nº255.- Respeto para el diálogo
Pallejà (Barcelona)
Querida Pilar:
Respeto para el
diálogo.
¡Claro está! catalana mía que para poder entablar un diálogo hay
que respetar al interlocutor. Al iniciarlo hay que estar de
acuerdo en algunas cosas. Ya sé que te agrada poder relacionarte
mediante un intercambio de ideas que te enriquezcan. Por eso me
gustaría que me dijeras qué piensas sobre esto.
Amparo Vicenta Matilde
nº 256.- La empatía
Sant Andreu de Llavaneras (Barcelona)
Querida Johanna M.:
Austríaca amiga, sobre la empatía los psicólogos hacen mucho hincapié en este vocablo. Deriva de “empaceme”, el propio sentimiento, como habrás leído. Es decir, tener empatía es tener algo en común, en cuanto a sentimientos, con la persona con la cual, por ejemplo, quiero mantener un diálogo.
También ver las cosas “desde la óptica de
los demás”. ¡Te la deseo a ti como para mí la deseo!
Amparo Vicenta Matilde
nº 257.-
Hay que apoyarse y buscar ayuda
Sant Vicenç
dels Horts (Barcelona)
Querida Anne
M. B.:
Francesa mía, hay que apoyarse y buscar ayuda. ¿Cuándo? - me dirás - pues cuando uno lo necesita porque quiere, por ejemplo, dialogar con alguien y lo ve difícil o imposible.
¡No lo olvides, 'ma chère'!
Amparo Vicenta Matilde
nº 258.- La vida, una
novela
A orillas del Mar Muerto (Tierra
Santa)
Querida Annie L.:
He oído por RNE: “Una novela lo que hace es captar la atención”. La vida siempre es llamada de atención si es coherente, si se desenvuelve a las claras. Digamos “a la luz del día”. Sin tapujos, sin nada que esconder.
Francesa simpática, tú seguramente podrías escribir tu vida y en muchas facetas podría convertirse en una novela. La vida, una novela.
Nuestro caminar, nuestra vida es como un viaje. Y, cada etapa podría ser un capítulo del libro de nuestra existencia.
Si empiezas a escribir algún que otro capítulo ¡por favor! déjame que lo lea.
Te abraza tu amiga y colega en el Congreso.
Amparo Vicenta Matilde
nº 259.- Complejo de Yocasta
Veyriers (SUIZA)
Querido Gérard S.:
Alsaciano decidido, francés de esa tierra tuya (como decías tú mismo) tan equilibrado, sereno, sencillo y organizado, pienso en ¡cuántas cualidades tienes como educador, profesor!
Seguramente no te habrá ocurrido el tener el complejo de la “posesión” de tus compañeros, amigos, alumnos, etc. Así el complejo de Yocasta. ¡Qué pena me da una madre posesiva! Eterna madre, siempre cobijando y blandiendo el poder, aunque de forma simbólica, pero real.
¡Gracias! colega porque pienso que tú no eres así, y educarás a otros a que no quieran poseer a los demás.
Tu compañera de trabajo intelectual
Amparo Vicenta Matilde
nº 260.-
En red,
en cadena de comunicación
Castellar de n’Hug (Barcelona)
Querida Helen M.:
Hace años que no sé de ti, inglesa amiga, pero al ver tu dirección, que siempre he guardado, he decidido escribirte; tampoco tenía anotados otros datos. He mirado la lista y pienso que estarás aún ahí ¿no?
¿Sigues aún yendo a Málaga? Si es así es que estarás cuidando a los tuyos. Me gustaría que me contaras algo. Recuerdo con agradecimiento aquellos ratos que me dedicaste en esa ciudad y la invitación que me hiciste, hablamos y lo pasamos bien. Luego en aquel viaje más al sur ¿recuerdas? Me corté al abrir el botellín en el autocar. Corría algo de sangre, en unos instantes ¡lo que puede pasar! ¿Recuerdas cuando encontramos a tantas amigas?
Vivamos en red, en cadena de comunicación, en el transcurso del tiempo. Decía un periodista que en el siglo XXI valdrá más que el petróleo.
Háblame de lo que vives, te lo agradeceré ¡Sabes soy Doctora!, pero no soy santa. ¡Qué lástima!
Espero que tu comunicación fortalezca nuestra amistad.
Te quiere, tu amiga
Amparo Vicenta Matilde