233.- Hablar de amor
Irún (Guipúzcoa)
Querida Auxiliadora:
Hablar de
amor, catalana querida, es frecuente.
Las palabras son poca cosa, las actitudes y los hechos hablan
más que las palabras. Hay muchas clases de amor de las que
podemos hablar. El escritor José Luis Sampedro escribe una
novela dictada al oído por su nieto, y por el amor por su hija.
Dice que escribe por necesidad, autenticidad es lo que busca al
escribir, “es un valor humano, no literario. Uno se entrega a lo
que escribe, se desnuda en la página” nos dice. Es abuelo y
bisabuelo y tatarabuelo al escribir. Recibe cartas. La necesidad
de comunicación la vuelca en la escritura.
Tu amiga también se vuelca en sus palabras que te hablan de recuerdo, cariño y comunicación de buena amistad.
Amparo Vicenta Matilde
Xirivella (Valencia)
Querido Noël:
Francés rubio y sonriente. La felicidad está cerca ¿es así? Hoy mismo he leído que había una conferencia sobre esta afirmación. Es decir, hay que saber ser feliz. Me hubiera gustado oír qué argumentos presentaba el psiquiatra en Barcelona, sobre este tema. ¿Qué le vamos a hacer? no siempre podemos darnos ciertos gustos intelectuales que además son aplicables a la vida de cada día.
No dejes de mandarme tus noticias, tu amiga
Amparo Vicenta Matilde
235.-
El esfuerzo
Metanópoli (ITALIA)
Querido amigo Giacomo L.:
El esfuerzo,
italiano amigo, hoy no tiene “buena prensa”, como se suele
decir. ¡Pobrecitos! decía una madre porque su hijo iba con su
curso de excursión, finalizados unos exámenes parciales. La edad
era ya la de un joven. Para ser personas, comentaba Don Ángel,
educador, hay que esforzarse, negarse, entrenarse si quieres ser
un buen deportista y ganar una copa, por ejemplo. Para hacerte
persona, más para ser cristiano y más para ser religioso. Tú
estás de acuerdo, pero hoy ¿hay padres, madres, amigos que
abunden en la idea que para tener una personalidad fuerte hay
que esforzarse? ¡Así van las cosas! en muchas partes y en muchos
jóvenes. Todos hemos de morir a muchos gustos y resucitar a vida
mejor, diariamente. Además así seremos más como Cristo.
Amparo Vicenta Matilde
236 .- Pecado
Tarragona, Universidad Laboral (Catalunya)
Querido Pedro:
Sobre el
pecado
habría mucho que decir. Hoy, sobre todo, que en la sociedad en
que vivimos parece que se ha hecho “borrón y cuenta nueva” hasta
del vocablo. Pero, la realidad es que el Señor nos ha redimido
con su Pasión y el suplicio de
Me gustaría que tú, catalán amigo, pensaras un poco en este tema, de vital importancia para ti como para mí.
Te lo deseo encarecidamente. Con un abrazo, tu amiga de siempre
Amparo Vicenta Matilde
237.- La relación
Vigo di Cadore (ITALIA)
Querido Pietrowisk Malgorzata:
Una buena
noticia dice así: “Yo amaba mi profesión de marino, pero la
abandoné atraído por las cosas espirituales, por el Evangelio y
la persona de Jesús y por la plegaria. Todo arranca de esta
decisión - nos comunica Jordi Piquer -. Me acogí a una comunidad
cristiana, cerca de París. Más tarde pasé un año en
Todos los tiempos han tenido testigos, porque Dios, polaco amigo, nos los regala para que los veamos, los conozcamos y aprendamos de ellos. ¿Por qué sino te hablaría de éste? Él dice: “Cuanto más pobre es uno, más parece habitado y rodeado por la presencia de Dios”. Añade que lo importante no son los conocimientos o la eficacia sino la relación. “La sociedad basada en la competitividad rechaza al débil por poco eficaz”. Aunque me alegré mucho cuando hace pocos días en la televisión, en las Noticias, se decía que los empresarios tenían que dar un lugar a los menos capacitados, porque tienen derecho a un trabajo, si bien cuesta más dárselo a estas personas. ¡Claro! sólo con criterios de relación y de eficacia no se puede avanzar en este sentido. Amigo mío, si llegas a empresario, abre los brazos a los que menos pueden, pero que tienen un lugar privilegiado “en el Reino - dice Vanier - y estamos llamados a caminar con ellos”. ¡Sé que lo harás! Adiós. Comunícamelo.
Te quiere
Amparo Vicenta Matilde
238 .-
Conocerse a sí mismo
Vigliano d’Asti (ITALIA)
Querida
Primitiva:
“El más fiero de los tiburones de Wall Street queda como un seráfico monaguillo comparado con los cortesanos de Felipe IV” - escribe Josep Massot - comentando sobre Gracián. “Sentada la premisa de que es indispensable el profundo conocimiento de sí mismo”. Lo cual, amiga burgalesa, me hace pensar en los consejos, o mejor, en las reflexiones que hace unos días hacía un filósofo, en voz alta. Y, es que el conocerse a sí mismo no es tan fácil. Me hizo gracia - porque él ya es anciano - que dijera que más valía ver ahora como es uno que ante Dios al morir tener que decir: ¡ni a mí mismo me conocí! con las consecuencias que siguen.
Baltasar Gracián decía, además “que quien no sabe, no vive”. Tenía como Azorín reivindicó “brevedad de la expresión y de la frase, estilo cortante e incisivo, la metáfora insinuada”. Lo recordaba Miquel Batllori.
Cada cual tiene sus cualidades. A veces se ha considerado a Gracián poco cristiano por la desconfianza “contra el prójimo”. Él estaba “en medio de la vida. No vivía en los libros, ni mucho menos”.
Que las dos, y cuantos tratemos, vivamos conociéndonos, para ir renovándonos, a fin de que nadie pierda la confianza en nosotros. No les ocurra como a Gracián, que al conocer bien a los hombres, tenía una gran prevención “contra el prójimo”. ¡Es broma!
Te abraza tu amiga
Amparo Vicenta Matilde
239.- La persona es insustituible. La
televisión es demasiado anónima
Conegliano (ITALIA)
Querido Raúl:
Logroñés amigo, ¿piensas tú que la persona es insustituible. La televisión es demasiado anónima? Hoy día aún podríamos añadir el e-mail, etc. Sobre este tema me gustaría saber tu opinión. La informática avanza muchísimo y, entonces ¿no valdrá la persona, sino el medio?
¿Qué me dices tú sobre ello? Te quiere, tu amiga
Amparo Vicenta Matilde
240.-
Antídoto a la depresión
Cantalpino (Andalucía)
Querido Ricard:
Antídoto a la depresión. Oí el otro día algo que me hizo pensar y te lo transmito: Instaladas en el “Ordo amoris”, las mujeres, no en el orden de la utilidad. Es decir, que las mujeres para no llegar a la depresión hemos de mirar al amor y no al ser útiles. Llegará el momento en el que, quizás, no lo seamos, pero podremos amar mientras seamos capaces de “ser conscientes” de nuestra vida. También los hombres, pero por nuestra sensibilidad - decía un doctor en un programa radiofónico - nos conviene instalarnos siempre en el “amor”, en la entrega, y eso más aún si miramos “hacia arriba”. Hacia el Cielo, por eso, díselo a cuantas personas conozcas. Pasa la voz. El amor antídoto a la depresión.
Te quiere
Amparo Vicenta Matilde
241.- El estrés
Novara (ITALIA)
Querida Rina:
Amiga italiana del alma, el estrés, la ansiedad, todo esto es actual hoy ¿tú te encuentras en esa situación? Te aseguro que me ha gustado oír por radio a un doctor especialista diciendo que el éxito no está en el frenesí del trabajo, hacer, hacer, para triunfar, sino en “vivir con paz y alegría lo que se está viviendo ahora, en ese momento”. Si hubiera sido un hablar cristiano hubiera oído “en paz con Dios y con el hermano”.
Ya lo sabes ¡si tienes ansiedad normal por tu trabajo, será bueno! pero si aumenta desmesuradamente tu ansia, tu ansiedad, no sólo lo vas a pasar mal tú sino que lo pasarán mal los que estén contigo, o sea, ¡no te dejes llevar por el estrés!
Te abraza cariñosamente tu amiga de siempre
Amparo Vicenta Matilde
242.- “El que mucho
abarca, poco aprieta”
Sacromonte de Granada (Andalucía)
Querido Rogelio:
“El que mucho abarca, poco aprieta”, ciertamente lo habrás oído ¿verdad?, pues yo esta mañana lo he vivido. He querido correr, dármelas de lista, avispada, y luego me he dado cuenta de que he originado un pequeño conflicto. ¡Menos mal que he sabido reparar en parte! Lo mejor que me ha ocurrido, en medio del trabajo, la prisa, etc. es que he sabido “corregir” y volver a procurar tener calma.
He leído y releído una estrofa en la que se decía que “en una edad de la vida se enseña lo que se sabe, pero que en otra se enseña lo que no se sabe” que es lo mismo que “buscar” - decía el autor -. A ver si acertamos, Rogelio del alma, no olvides que irás evolucionando, pero lo mejor es que no dejes de ser joven. El que tiene ilusión es joven, no ha entrado en la vejez.
Te quiere
Amparo Vicenta Matilde