181.- Dominio de los sentimientos
Niza Monferrato (ITALIA)
Querido Bailon Bonchera:
Francés amigo, hoy he tenido una alegría, una llamada telefónica, un mensaje de esperanza, un reconocimiento te hace bien, como una ofensa te humilla. ¡No te dejes llevar por lo que sientes, eleva el corazón! mira al Cielo y piensa lo importante que es tener un dominio de los sentimientos. Di “me queda menos para ver a mi Dios”. Él sí que me conoce, ni las alabanzas, ni los vituperios, causados por la verdad o por el pecado y debilidad humana, podrán aumentar o disminuir lo que soy delante de Dios.
¡Mira! eso me encanta. ¿A ti no?
Te quiere, tu amiga
182.- Dignidad femenina
Subiaco (ITALIA)
Querido Mauro:
¡Lo que es la vida!, estoy en un lugar ¡tan distinto! al que veía en un pueblo parecido a la ciudad dormitorio de Túnez. ¡Hay que ver lo que es el mundo! Parece que estoy viendo tu rostro con unos ojos tan profundos, parece que estoy junto a ti y a tu hermano, cuando trabajabais junto a los voluntarios, y con los niños alrededor. Kedija me explicó un día algo de su sufrimiento. ¿Te sentías maltratado por tu familia como Kedija? ¡La prepotencia que trata a la persona como un objeto del cual no se tiene cuidado alguno... por lo cual sobre todo se ataca a la dignidad femenina!
Qué ganas tengo de que puedas ver el lugar en que yo estoy ahora. Es recogido, en plena naturaleza, nada caluroso aunque hay mucho sol, porque el follaje de los tupidos árboles y arbustos tapan casi todo y los rayos solares penetran delicadamente y de soslayo. Querido amigo italiano, me gustaría que reposaras, pero también que te fortalecieras en el espíritu para que tu dignidad fuera fuerte y noble a la vez y supieras estar en tu sitio y ayudaras a los otros en este sentido. ¿Es por complacer, a veces, y según como que te doblegas a la voluntad de los otros? ¿Cuál es tu papel? Procura colocarte en tu lugar, ahora que eres joven. Así lo espero y te lo deseo cariñosamente.
Tu amiga
183
.- Diario íntimoPrullans (Girona)
Querida Nélida:
No le es fácil al artista hallar “un interlocutor: alguien capaz de escuchar, comprender, compartir su soledad, su angustia, su ocasional exaltación”, de ahí, querida italiana, que algunas personas escriban en un Diario íntimo lo que quieren comunicar a aquel ser que no tienen cerca o que nunca tendrán a su alcance para confiarse en él. Me gusta decirte lo que pienso, así como si te tuviera a mi lado. Que mis palabras te alcancen, las recibas y me puedas responder lo que piensas sobre lo que te digo. Es mi deseo.
Para el hombre o la mujer de fe, siempre hay quien pueda escucharte en la oración. Que no es poco.
Te saludo cariñosamente.
184.- Detectives privados
Torroella de Montgri (Barcelona)
Querido Aitor Urko:
Te voy a comunicar lo que pienso sobre los detectives privados. No los de las películas, a decir verdad me encanta seguir la trama de la investigación. Y, ¿sabes por qué? Pues, porque buscan el cariz de los hechos, aclaran lo que pasa y sacan conclusiones a favor de la verdad. Mira, pienso que el detective despliega su lógica, junto a su reflexión y a los informes pequeños o grandes, que va recibiendo. Parece que no está pero sí está y mucho, en todo lo que pueda concernir al asunto que investiga. ¡Bueno! esos trabajos los encuentro importantes. Ya me dirás si piensas tú, seguir ese camino. Por cierto ¿sabes de dónde procede tu nombre? Es del euskera su procedencia. Parece ser que es el santo, padre de la patria vasca, según una locutora radiofónica
[José Antonio MARINA. “La prisa nos mata la ternura”, entrevista en La Vanguardia.].Tu amiga
185.- Los deseos infinitos
Tossa de Mar (Barcelona)
Querido Ito Tatsumari:
Japonés amigo, los deseos infinitos entran del todo en la vida de los jóvenes, tú lo sabes bien. No hace mucho escribía a un compatriota tuyo y, en cierto modo, lo que le comunicaba tenía relación con muchos deseos que tenemos. Ser una persona de grandes deseos, de aspiraciones elevadas, quiere decir que no te conformas con ser una gallina de corral, sino que prefieres ser águila que se remonta. Esto me lo dijo una amiga, lo escribió para mí en una tarjetita. Me impresionó y te lo comunico. Que tus deseos no se limiten a algo sólo terreno (¡evítalo!) sino que sean infinitos, para vivir mejor tu vida y hacer felices a otros con un proceder digno.
Te quiere
186.- Deseos
Bizerte. Norte de ÁFRICA
Querida Nadine:
A los jóvenes interesa el tema de los deseos. Con fecha de hace alguno años te escribí (luego lo he hecho mucho más recientemente). Si te escribiera en francés, como se habla en tu querida Francia, creo que te gustaría menos que el árabe. ¡Tanto te has acostumbrado ya a esas gentes aunque no las entiendas del todo al hablar, sí lo haces al mirarlas, seguirlas e intentar comprenderlas!
Amiga mía mi corazón está triste. Estoy en un eterno dilema del ser humano, lo estoy viviendo muy dentro de mí. Desear hacer lo que no haces y, al mismo tiempo, sufrir lo presente como si eso fuera definitivo para ti. Creo que no he sido muy explícita. Me siento “fuera de sitio” y, también me veo en la oscuridad de la fe, aunque deseo ardientemente aceptar cuanto vivo, como lo que me corresponde ahora.
No sé qué me dirías tú sobre esto.
Escríbeme. Tu amiga
187.- Desánimo o ¿esperanza?
Ribes de Freser (Girona)
Querida Adriana:
Razón tenía aquel amigo mío que me decía que los sentimientos hay que tratarlos con mucha delicadeza, porque eran como el elefante llevado por una cuerdecita. Así que, hemos de elevar el ánimo aunque a veces parece que no podremos hacerlo nunca. Todo pasa y, entonces desánimo o ¿esperanza? Decidida me inclino por la segunda. Esperemos confiadamente que aquella emoción que nos embarga pasará, pidamos tranquilidad, serenidad, que el relajarnos después de un esfuerzo no suponga decaimiento sino una nueva esperanza en que todo lo lograremos con denuedo si no fallamos en la voluntad de poner manos a la obra.
Te parecerá, italiana amiga, que soy exagerada en la insistencia, pero ¡no! creéme, eso es lo que creo que hay que alcanzar. ¿Tú no?
Tu amiga
188.- Demostración de inteligencia
Playa de Creixell (Tarragona)
Querida Rosana:
Catalana constante... “si la realidad es dolorosa, la inteligencia percibe muy bien los matices del dolor... además de conocer la realidad, hay que averiguar cómo resolver los conflictos vitales. Esa es la auténtica demostración de inteligencia” (“la prisa nos mata la ternura”, José Antonio Marina) es decir, salir del agujero si hemos caído en él, emplear lo que conocemos para liberarnos de lo que nos esclaviza. ¿Es tu situación?
Pero, pienso, que sea lo que fuere, tú sabrás desenredarte de esos lazos y salir victoriosa. Te quiere
Amparo Vicenta Matilde
189.- ¡De nuevo, amigos!
Turruncún. Pueblo abandonado (LaRioja)
Querida Eloísa:
Hay que saber reconciliarse para ser ¡de nuevo, amigos! castellana castiza.
La reconciliación siempre la reanuda la persona más constructiva. No siempre tenemos razón, sino “nuestra razón” según el momento emotivo que vivimos. Esto vale la pena pensarlo. Creo en la amistad verdadera.
190.- Dar un poco de calor
Templo y Convento de San Francisco de Sto. Domingo de la Calzada (LaRioja)
Querida Enrica:
Dar un poco de calor, es decir, italiana amiga, mostrar afecto, es importante. Josep Vicent Marqués en su libro habla de no leer las cartas en el ascensor. Él cree en las cartas, yo también, ya lo he dicho, quizás con otras palabras, a varios amigos. La correspondencia es algo estupendo, con las cartas puedes dar algo de calor humano a una persona. Para escribir una carta se necesita silencio y recogimiento.
Hace pocos días me decía una amiga que no podía escribir cartas porque su hermana (enferma) quería distraerse y tenía la radio puesta o la televisión en marcha. Lo sentí por ella, porque en este momento no tiene un sitio en donde pueda escribir con comodidad. Yo sí puedo.
Escríbeme que yo te escribiré decía el poeta Miguel Hernández en la guerra.
El mejor buzón es la radio. Yo esto lo he experimentado. Mandé un “poco” de calor por radio, a quienes quisieron escuchar mi carta.
Aún así la carta manuscrita te interesa más. Enrica te dedico la frase del poeta. Ya que además he empezado yo.
Una carta acentúa el misterio de la persona. El pulso es como el timbre de la voz.
Una carta que me escribió mi padre, en pocos minutos de vuelo, me trajo el afecto suyo que era grande hacia mí. Tú tendrás otras experiencias ¿me las contarás?
Te quiere, tu amiga