Queridos amigos;
De
nuevo me pongo en comunicación con todos vosotros para
compartir nuestra misión, aquí en Zimbabwe.
Algunos
de vosotros ya me habéis visitado y sabéis donde se
encuentra esta misión de Chezhou. Esta situada a unos 17
kms. de la carretera principal, después se pasa a
una carretera para un solo vehiculo y cuando viene otro
de enfrente te tienes que salir y compartir la carretera
con el que viene en dirección contraria. De ahí pasamos
a nuestra carretera de tierra, muy arenosa que cuando no
llueve es fácil patinar con el coche y salirte, son como
unos 7 kms. hasta llegar a nuestra casa.
Como
nuestra misión esta dentro de la zona del Parque
Nacional de Hwange, es fácil encontrarte con algún
elefante y últimamente lo que nos rondaban eran leones.
Mataron a la leona y el león andaba rondando cerquita de
nuestra casa, dicen que vieron las marcas donde tenemos
el molino que como algunos sabéis esta a pocos metros de
la casa. Es
fácil, en esta época del año, ver fuegos a lo largo de
la carretera el motivo es espantar a los elefantes.
Ahora más peligrosos que los elefantes son los monos que
los hay de todos los tamaños y gustos, esto son
verdaderas plagas que destrozan los campos y se comen
todo lo que pillan. En Dete, tenemos la casa del
postulantado y tienen huerta y árboles frutales, es un
desastre pues todo lo que tienen que compartir con
ellos. Hay una monja mayor que cuando coje el tirachinas
para espantarlos se ríen de ella pues saben que no es
capaz de darles pero si ven a una joven salen corriendo,
son muy listos. En la casa del Noviciado los elefantes
queriendo alcanzar los mangos tiraron parte de la pared
que rodea
la casa. En
fin que estamos distraídas con esta familia tan extensa.
Aquí, como tenemos animales, las que nos visitan casi
todas las noches son las hienas y los chacales, gracias
a Dios tenemos una buena alambrada.
Acabamos de matar un cerdo,
mejor dicho era cerda, dicen que pesa unos 200 kilos así
que estáis invitados, podemos poner unas chuletas a la
brasa…vosotros traéis las bebidas. En esta casa entre
candidatas y monjas somos 19 y 2 trabajadores, así que
todos los días hay que preparar una buena olla de
comida. Gracias a Dios tenemos animales, cabras, vacas,
ovejas, cerdos y gallinas y también huerta. Hay dos
hombres uno cuida de los animales y el otro esta
encargado del molino, el resto del trabajo lo hacemos
nosotras aunque a mí cuando me ven con la azada
enseguida me la quitan, me dicen que el trabajo del
campo y huerta es para la gente joven, así que yo me
dejo querer.
Yo
sigo feliz en este rincón del mundo donde Dios me planto
en1982. Mi misión principal es acompañar a las
comunidades que son 18. Disfruto viendo como la Iglesia
local va echando raíces, las comunidades madurando y con
una entrega grande hacia los más pobres en los campos de
catequesis, educación, sanidad, centro de coordinación
de enfermos de SIDA, casa para ancianos etc. En algunas
misiones aun no hay luz eléctrica ni teléfono y el agua
sigue siendo un gran problema. También las
carreteras son de bosque muy malas. Además me encargo de
la economía de la Provincia, de nuestras comunidades. La
verdad que tenemos a muchas monjas preparadas y
trabajando en los Tres Centros de Pastoral de la
Diócesis, maestras, enfermeras etc. pero los salarios
son de miseria como ya os decía en una de mis cartas, es
la Providencia, que se manifiesta a través de todos
vosotros, gracias a ella podemos seguir en la
misión entre los mas pobres.
Con
gran alegría os comunico que hemos recibido varios
donativos para la zona de regadío. Actualmente y como es
el tiempo de las lluvias hemos plantado maíz y ya
estamos comiendo de el. Cuando recojamos la cosecha
empezaremos a preparar la zona para regadío. Lo que ya
hemos comprado es el tanque y construido la torre de
ladrillos para el tanque. Todo se va haciendo gracias a
la generosidad de todos vosotros.
El proyecto de los
huérfanos sigue adelante, el año pasado fueron
$14.070.00 dólares los que repartimos entre nuestros
huérfanos, mas de 200 en el registro. Mi deseo es que
este año 2010 se supere la cantidad anterior y nuestros
niños/as tengan suficiente para ir al colegio.
Pienso
que me estoy alargando y no quiero cansaros aunque me
encanta charlar con vosotros pues cuando escribo voy
poniendo vuestras personas, caras, y nombres y me
resulta fácil compartir aunque sean las pequeñas cosas
de cada día.
Contad
con nuestras oraciones, todos los días rezamos por los
que nos ayudan espiritual y materialmente. Acordaros
también vosotros de nosotras y de este País que no acaba
de levantar cabeza.
Un
abrazo junto con mi cariño.
Lola Pérez Carrasquilla
Misionera Hija del
Calvario.
Zimbabwe