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MISIÓN AD GENTES: 2010-2011 |
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Líneas maestras de la animación misionera 19 Junio 2011 |
| Visiona el video y escucha esta colaboración. |
Se
podrían trazar unas líneas maestras de la animación
misionera en la Iglesia particular, que abarcaran
todos los campos (vocaciones, ministerios, carismas),
así como las diversas estructuras y servicios:
suscitar
la cooperación
espiritual concretada en la oración, el sacrificio,
la participación en la Eucaristía, el propio trabajo (AG 36; RMi 78);
despertar
la conciencia y
mentalidad misionera por medio de una adecuada
formación
doctrinal (AG 29, 36-39; RMi 83);
promover
las vocaciones
misioneras, especialmente las de una dedicación de
por vida a la misión ad gentes (AG
23, 27; RMi 32, 65-66, 79);
preparar
una justa
distribución de los efectivos apostólicos (LG 23;
CD 6; RMi 68);
contribuir
económicamente
a las necesidad de las comunidades más necesitadas, especialmente por medio de
las Obras Misionales Pontificias, en cuanto que esas Obras miran al bien de
todas las instituciones misioneras y de todas las misiones (LG 38).
La
legislación actual indica cuatro pistas concretas
respecto a la organización de la animación misionera en cada Iglesia particular:
"En todas las diócesis, para promover la cooperación misional: 1º) foméntense
vocaciones misioneras; 2º) destínese un sacerdote a promover eficazmente
iniciativas en favor de las misiones, especialmente las Obras Misionales
Pontificias; 3º) celébrese el día anual en favor de las misiones; 4º) páguese
cada año una cuota proporcionada para las misiones, que se remitirá a la Santa
Sede" (CIC, can.791).
Si uno de los "fines específicos" de la
animación consiste en "informar y formar
al Pueblo de Dios" (RMi 83), "a esta formación están llamados los sacerdotes y
sus colaboradores, los educadores y profesores, los teólogos, particularmente
los que enseñan en los Seminarios y en los centros para laicos" (ibídem).
La
formación misionológica especializada es necesaria
hoy para orientar mejor al personal apostólico para llegar a superar la actual
"debilitación del impulso misionero de la Iglesia", así como las "dudas y
ambigüedades sobre la misión ad gentes" (RMi 2).
En algunas publicaciones sobre temas
misioneros, las ideas no son suficientemente claras y motivadoras. Precisamente
Evangelii nuntiandi,
Redemptoris Missio
y la Instrucción Pastoral Actualidad de la misión
“ad gentes” en España, de la conferencia episcopal
Española (2008)
ofrecen una doctrina adecuada
para deshacer malentendidos e ideas confusas, que
son las causantes de que la misión y las vocaciones misioneras hayan perdido
altura. Urge, pues, una formación doctrinal sobre los siguientes puntos de
fricción: concepto de salvación en Cristo (único Salvador), el Reino, la acción
del Espíritu Santo en las culturas y religiones no cristianas, nuevos ámbitos de
la misión (geográficos, sociológicos, culturales), responsabilidad misionera de
cada vocación y estructura eclesial, la Iglesia particular misionera, el anuncio
y el diálogo, el testimonio, la experiencia contemplativa específica del
cristianismo, el ecumenismo, la inculturación...