|
MISIÓN AD GENTES: 2010-2011 |
|
|
Ayudas para la promoción y el desarrollo 5 Junio 2011 |
| Visiona el video y escucha esta colaboración. |

En los últimos años se ha intensificado las organizaciones no
gubernamentales (ONG). Tienen como finalidad promover acciones sociales en favor
de los empobrecidos, excluidos, marginados y, en definitiva, la transformación
de la sociedad a la que sirven. Por su trayectoria, gozan de un respaldo social
considerable y están dando pruebas evidentes de eficacia en la realización de un
proyecto de fraternidad universal, implicando a muchas otras personas con sus
aportaciones económicas y trabajo voluntario.
Los campos de acción de estas ONG son, habitualmente, los
ámbitos que afectan a la promoción y al desarrollo social de las personas, los
grupos y los países. La multiplicación de las mismas se debe a razones sociales,
económicas y humanas. Entre ellas han surgido también las ONG de inspiración
cristiana, promovidas por Asociaciones o Instituciones eclesiales o por
iniciativa particular. En otros casos ha sido un compromiso adquirido, desde la
fe, por la misma Iglesia católica o por alguna de sus Instituciones, como es el
caso de Cáritas, de Manos Unidas o de Misión América.
Independientemente de sus fines
concretos, las ONG de inspiración cristiana tienen en común promover el respeto,
la defensa y la promoción de los Derechos Humanos, el compromiso por la igualdad
y la justicia, el trabajo solidario y corresponsable con los más necesitados, la
apuesta por un desarrollo sostenible humano y social, y una visión y valoración
integral de la persona en su dimensión social, cultural y religiosa. En
definitiva, la implantación del Reino de Dios.
Por una parte, pedimos a estas ONG que no renuncien a la
oportunidad de atender también proyectos que hagan referencia al desarrollo de
la dimensión religiosa de los pueblos y de las personas, en especial aquellos
proyectos pastorales promovidos por los misioneros y misioneras para el anuncio
del Evangelio y la celebración de la fe.
Por otra, que tengan la consideración de respetar los tiempos
y ámbitos reservados en las Iglesias particulares para la preparación y
celebración de las Jornadas misioneras que han sido establecidas por la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos o por la Asamblea Plenaria de
la Conferencia Episcopal Española. La promoción de un proyecto social en un
momento inadecuado puede generar una generosa colaboración de los fieles, en
detrimento de las ayudas a la Iglesia universal para otras necesidades menos
“atractivas”, pero más profundas, porque afectan a la consolidación de las
comunidades cristianas en los territorios de misión.