MISIÓN AD GENTES: 2010-2011

 

"Vocaciones nativas...Llamados a la misión"

8 Mayo 2011               

  Visiona el video y escucha esta colaboración.

     La Jornada de este año  tiene un doble objetivo:

            - Por un lado, busca recordar al pueblo cristiano que, en los territorios de misión, Dios suscita numerosas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. De hecho, es en estos lugares donde están surgiendo en mayor abundancia dichas vocaciones.

            - Y por otro, quiere también recordar que estas vocaciones son para el servicio de la Iglesia universal. Así pues, después del período de formación, estas personas servirán a la Iglesia particular que les ha ayudado a madurar como discípulos del Maestro; pero también estarán disponibles para ir a cualquier parte del mundo, allí donde sean enviadas por la Iglesia.

    Este año se centra en los jóvenes de los cinco Continentes levantando la “Cruz de los Jóvenes”, pues la Cruz está presente en muchos lugares del mundo, y la Iglesia sufre por necesidades de todo tipo: la pobreza de sus gentes y de sus países, la falta de formación, la incomprensión, los obstáculos a su misión o la falta de libertad religiosa… y, muchas veces, la persecución. Son Iglesias necesitadas de nueva savia que renueve su vigor, para que no decaigan en su labor. La fidelidad del Señor y su generosidad hacen que en ellas vayan surgiendo las vocaciones al sacerdocio o a la vida consagrada.

    Por otro lado, las miradas de estos jóvenes a la Cruz son una invitación a no “tener miedo”, ni a la Cruz ni al Redentor, a abrir el corazón a Dios y escuchar su llamada. Todo ello es lo que nos hace promover una eficaz colaboración para poder atender a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada en los territorios de misión, buscando fondos y ayudas económicas para el sostenimiento y la formación de esas vocaciones a través de la financiación de “Becas”, fomentando en el seno de nuestras comunidades la oración perseverante para que Dios siga suscitando nuevas y santas vocaciones en estos territorios, e intensificando la ayuda espiritual y material a favor de los sacerdotes enfermos y jubilados de los territorios de misión.

    Hay que agradecer mucho la generosidad mostrada por nuestra Diócesis en la Jornada del año pasado, pero no debemos olvidar que cada año nacen muchas Diócesis nuevas y que la cooperación, la mutua oración y el ofrecimiento de sacrificios, siguen siendo un deber para todos los cristianos.