Misión “ad gentes”            

  (13 de Noviembre 2005)

 Misioneros por la vida.

     

     La cooperación misionera se manifiesta sobre todo en el promover las vocaciones misioneras. A este respecto hay que reconocer la validez de las diversas formas de actividad misionera; pero, al mismo tiempo, es necesario reafirmar la prioridad de la donación total y perpetua a la obra de las misiones, especialmente en los institutos y congregaciones misioneras, masculinas y femeninas. La promoción de estas vocaciones es el corazón de la cooperación: el anuncio del Evangelio requiere anunciadores, la mies necesita obreros, la misión se hace, sobre todo, con hombres y mujeres consagrados de por vida a la obra del Evangelio, dispuestos a ir por todo el mundo para llevar la salvación. Conscientes de nuestra responsabilidad universal sobre los pueblos pobres, debemos preguntarnos por qué en varias naciones, mientras aumentan los donativos, se corre el peligro de que desaparezcan las vocaciones misioneras, las cuales reflejan la verdadera dimensión de la entrega a los hermanos.

    Reconociendo siempre la validez de las diversas formas de actividad misionera, es necesario reafirmar la prioridad de la donación total y perpetua a la obra de las misiones, especialmente en los institutos y congregaciones misioneras, masculinas y femeninas. La promoción de estas vocaciones es el corazón de la cooperación: el anuncio del Evangelio requiere anunciadores, la mies necesita obreros, la misión se hace, sobre todo, con hombres y mujeres consagrados de por vida a la obra del Evangelio, dispuestos a ir por todo el mundo para llevar la salvación (RMi 79).

    Las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada son un signo seguro de la vitalidad de una comunidad eclesial. La Iglesia dirige una especial llamada a las familias y a los jóvenes, pues las familias, y sobre todo los padres, han de ser conscientes de que deben dar «una contribución particular a la causa misionera de la Iglesia, cultivando las vocaciones misioneras entre sus hijos e hijas» (RMi 80).